El camino a casa🏡

Caminar de regreso a casa en la ciudad de Tena, cuando ya la noche se ha instalado, es una experiencia llena de contrastes y memorias. Aproximadamente a las 6:30 p. m., las luces amarillas de los postes iluminan las calles y dibujan largas sombras en las fachadas de las casas. La ciudad, que durante el día bulle con movimiento, comienza a transformarse en un lugar más tranquilo, donde el silencio acompaña a los pasos.

En este trayecto, los colores de la noche se mezclan con los reflejos de las ventanas, los murmullos de los autos que aún circulan y la calma que poco a poco cubre la ciudad Tenense. Las paredes, las esquinas y hasta los árboles parecen cambiar bajo la luz artificial, creando un ambiente íntimo y familiar.

Cada noche, la ciudad me ofrece un espectáculo distinto; aunque se repitan las calles, siempre hay un detalle nuevo que observar, una emoción distinta que sentir.

Caminar por estos caminos, al final del día, es como abrazar lo conocido. Es una pausa serena, un susurro de tranquilidad entre el bullicio que mece poco a poco. 

Calle Rocafuerte 

Este es uno de los caminos más transitados por los tenenses. Por aquí pasa el bus de la línea dos, además de otros medios de transporte muy utilizados como taxis, autos, bicicletas o personas caminando. Por las noches no es tan frecuente ver a la ciudadanía transitar como durante el día, pero sigue siendo un lugar de paso, que conecta con distintos lugares: a una cuadra se encuentra el banco BanEcuador y dos cuadras más adelante la empresa eléctrica Ambato.

El camino de regreso a casa tiene ese algo especial. La espera de mamá o de papá a tu llegada. Aunque lo recorremos tantas veces, nunca es igual. Esta vez, las calles estaban cubiertas por una luz cálida, como si el atardecer quisiera pintar de memoria cada rincón conocido.

Las fachadas, los autos y hasta el silencio de la tarde… todo parecía decirme: “ya casi llegas”.

Av. Muyuna

Volver a casa no es solo cruzar una puerta, es también reencontrarme con lo que fui, con lo que aún soy cuando nadie me ve.
Y lo mejor de todo: reencontrarme con personas que me aman y me aprecian. ¿Qué más puedo pedir, si al llegar siempre podré encontrar el hermoso abrazo de mi mami?

Al pasar por esta zona, donde se puede ver el parque lineal, autos y demás, es notorio que hay más transeúntes, ya que muchos se dirigen hacia barrios cercanos como San Antonio, Pepita de Oro, o Barrio Aeropuerto 1 y 2, así como hacia la parroquia Muyuna. Esta parte de la ciudad refleja cómo la vida nocturna tiene su propio ritmo, distinto del bullicio del día, pero igualmente llena de movimiento y vida.

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